AMVAC - Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañia

 

Historia de Amvac

1981: El año de su creación

En la antigua sede del Colegio de Veterinarios de Madrid, de la calle de Alcalá número 155, tuvo lugar una reunión de clínicos de animales de compañía en el mes marzo de 1981, se trataba de solucionar los problemas que se presentaban para la adquisición de la vacuna antirrábica. Eran 26 clínicos, y en un momento de la reunión surgió la idea de formar una Asociación de Veterinarios de Animales de Compañía de Madrid, que tuviera entre sus fines dos muy importantes, primero que fuera de ámbito provincial y segundo, que velase por los intereses profesionales de sus asociados, tanto individual como colectivamente. Se formó una comisión inicial para el estudio y desarrollo de los estatutos que regirían la nueva asociación.

En el mes de octubre de 1981 quedaron aprobados los estatutos, se presentaron a las autoridades correspondientes y en febrero de 1983 el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid publica la resolución por la que nuestra Asociación adquiría personalidad jurídica Y plena capacidad de obrar al amparo de la ley 19/1977 del 1 de abril sobre la regulación del derecho de asociación. A partir de esas fechas se inicia la andadura legal de la Asociación que reunida por primera vez en Asamblea General Ordinaria en el mes de marzo del mismo año, se elige la primera Junta Directiva, siendo en ese momento el número de socios de 45.

Desde los primeros años de su fundación AMVAC promueve numerosos actos científicos con el fin de ampliar los conocimientos profesionales de sus asociados, fin este que se ha perseguido con afán hasta los momentos actuales.

Gestiones realizadas por Amvac

Sería largo enumerar, en el plano laboral, las gestiones realizadas por AMVAC, pero recordemos algunas como las gestiones realizadas para mejorar la hasta entonces baja calidad de las vacunas antirrábicas producidas por algunos laboratorios, así como la distribución y conservación de las mismas. Otro tema importante fue el trabajo realizado para propiciar el acercamiento entre veterinarios Clínicos de animales de compañía, así como entre éstos y los veterinarios titulares de los partidos cerrados de la época, la comprobación de la validez diagnóstica de algunos productos presentados por laboratorios al mercado, la intervención decisiva de nuestra Asociación para conseguir los acuerdos de los criterios a seguir en el tema de la identificación animal. Desde los comienzos fue una preocupación de la Asociación la creación de diferentes comisiones que trabajasen en un tema determinado, como por ejemplo la comisión laboral, que seguirá luchando por conseguir que los veterinarios trabajen amparados por un contrato legal con un salario digno, siempre en estrecha colaboración con El Colegio de Veterinarios y el Hospital de la Facultad, y otros temas que sería largo enumerar.

Para concluir esta pequeña crónica se debe mencionar que en la actualidad nuestra Asociación cuenta con casi 700 socios, una buena infraestructura y una saneada economía. Mantiene una cordiales y estrechas relaciones con nuestro Colegio, en donde desde hace ya varios años se encuentra su sede social, así mismo son cordiales las relaciones con diferentes organismos oficiales como la Comunidad de Madrid, la Facultad de Veterinaria, el Ayuntamiento de Madrid, todas las Asociaciones de veterinarios de Espacia y diferentes organismos y empresas del sector de los animales de compañía. Seguimos trabajando en cuestiones tan importantes como puede ser la competencia desleal, el intrusismo, para lo que se necesita toda la colaboración posible de los asociados si queremos llevarlas a buen término.

El balance del camino recorrido ha sido positivo y ha merecido la pena la experiencia vivida, hoy como ayer seguiremos trabajando, contribuyendo con nuestro grano de arena al engrandecimiento de nuestra profesión, hasta lograr que alcance el lugar que le corresponde por derecho propio en el seno de una sociedad moderna.